Reseñas

Viaje al corazón de Cuba y La red Avispa

Una de mis aficiones es confrontar mis creencias hasta el extremo. Si la ciencia exacta ofrece verdades precisas, las cuales pueden ser complementadas o profundizadas, la historia se presenta como un animal salvaje al que pocos pueden domeñar. En caso de temáticas contemporáneas enredadas con menesteres políticos, sociales o económicos, la bestia permanecerá indómita para siempre. Una de esas historias que no conoce jaulas es la de Cuba, lugar que tuve la oportunidad de visitar hace un par de años y sobre la que he escrito en alguna ocasión, cuyos entresijos fascinan y, aun imposible entender en su conjunto, me acerco a ella como un intrépido explorador. La existencia de dos relatos enfrentados y polarizados exige una reposada confrontación y sugiere que la perspectiva más cercana a la realidad se debe encontrar en algún remoto punto aún por descubrir.

Conocido grosso modo el sentir de los medios y autores provenientes de la isla bella, me decanté en esta ocasión por acercarme a la versión externa. Con este propósito y con una dosis de casualidad me embarqué en la lectura de Viaje al corazón de Cuba, del cubano Carlos Alberto Montaner, y en el visionado de La Red Avispa, dirigido por el francés Olivier Assayas y flamantemente estrenada por Netflix.

La biografía de Montaner comienza sumándose a las fuerzas revolucionarias para derrocar la dictadura de Batista. Tras significarse ésta como socialista, el escritor habanero se convirtió en firme opositor. Poco después fue acusado de pertenencia a una célula terrorista en relación a diversos saboteos en La Habana y posteriormente detenido. Después de escapar de la reclusión, el periodista y escritor comenzó un largo exilio a caballo entre España y Estados Unidos, convirtiéndose en uno de los rostros más visibles de la oposición. Desde Cuba se le acusa de ser agente de la CIA y pertenecer a diferentes grupos terroristas. Además son frecuentes sus rifirrafes mediáticos con figuras como Silvio Rodríguez o Pablo Milanés. En su faceta como escritor, Montaner destaca por multitud de ensayos que critican atrozmente la revolución cubana, el socialismo o los movimientos populares en Latinoamérica, en consonancia con su pensamiento liberal, de los que subyace un espíritu más destructivo que constructivo.

A final del pasado siglo publicó Viaje al corazón de Cuba, con el propósito de motivar y censurar la Revolución, la figura de Fidel Castro y cualquier atisbo de comunismo. Como preámbulo, el periodista contextualiza con rigor la situación de Cuba tras las diferentes guerras de independencia, las relaciones variantes con EEUU y la inestabilidad política que desembocó en la dictadura batistiana. Al centrarse en la figura de Fidel Castro, la victoria de la Revolución y las consecuencias del mandato barbudo, la obra se torna en un brillante muestrario de la crítica más estereotipada y superficial de la que hacen gala desde charlatanes con ínfulas hasta políticos sin escrúpulos. Por supuesto la ineficiencia, la escasez de recursos y el aislamiento existen y marcan el día a día de Cuba, como la desigualdad, la pobreza o la sobreexplotación de recursos lo hacen en las sociedades occidentales. Los argumentos de Montaner se basan en comparaciones arbitrarias —como a nivel macroeconómico entre una España dentro de la Unión Europea y una isla aislada en el Caribe—, la arrogancia capitalista y su convicción de que la acumulación de bienes marca el grado de realización de una persona y la idea de que los dirigentes cubanos son la rencarnación de Satanás, siendo estos causantes de todos los males del planeta.

Dos de los capítulos donde más se acentúan las dudas sobre la objetividad del ensayo son los que hacen referencia al bloqueo por parte del gobierno de EEUU y al de la prostitución. Tras hacer innumerables citaciones a los derechos humanos, Montaner defiende el embargo por supuestos argumentos morales —el cual sufre en sus carnes la población cubana y ha sido sucesivamente condenado por la ONU y la comunidad internacional—, relativiza falsamente su impacto y finalmente se contradice señala al fin del bloqueo como condición necesaria para una Cuba próspera. Respecto a la prostitución, el escritor retrata una sociedad donde la venta del cuerpo funciona como un motor económico, esgrimiendo sin datos que hay más trabajadoras sexuales en Cuba que en Mallorca. Precisamente, los achaques de los organismos internacionales hacia Cuba son dirigidos a la trata, lo cual se ha demostrado, no sólo en el Caribe, que es consecuencia de la estricta censura a dicha actividad. Por no mencionar la relación de esta práctica con la desigualdad social, lo cual es un mal global. Sin embargo, esta cuestión exige un debate pormenorizado y no una soflama superficial y elevada a verdad por repetición.

La ciencia ficción llega con el capítulo dedicado a la supuesta relación entre redes de narcos y el gobierno cubano, que debe formar parte del manual de crítica básico a tenor de ataques similares hacia Venezuela. Relacionado a esta cuestión son las diferentes crisis de balseros y las oleadas de emigración desde Cuba. Precisamente, la película La red avispa aborda esta materia y detalla la historia de un grupo de espías cubanos que se infiltra en los movimientos opositores de Miami, a los que Montaner alaba en su libro sin mencionar probadas actividades criminales. Uno de los aspectos más asombrosos de la película es su neutralidad, donde ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos, donde extraigo que las máquinas de poder resultan por definición carentes de humanidad y escrúpulos y la fragilidad de los relatos que disparan hacia la Isla.

A pesar de la falta de profundidad de argumentos —rellenados convenientemente con interminables enumeraciones de personajes y asociaciones de discutible importancia—, Viaje al corazón de Cuba constituye un texto sólido que puede convencer al lector ligero o a una autoafirmación del ya convencido de la existencia de una única verdad. Sin embargo, por aquí seguiremos haciendo guerra contra la manipulación y contrastando todas las versiones para ofrecer una humilde verdad.

7 comentarios sobre “Viaje al corazón de Cuba y La red Avispa

  1. A ver, no quiero entrar en discusiones pero creo que para ser realmente objetivo con la situación en Cuba necesitas de la opinión directa de algunos de esos millones de cubanos que hemos tenido que salir de Cuba buscando, ya no un futuro mejor, simplemente un futuro. Si contaras con esa opinión es muy probable que la comparación de los dirigentes cubanos con Satanás se quedaría corta; y la vinculación de estos con las redes de narcotraficantes no te sabría a ciencia ficción.
    Saluditos.

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    1. Buenas compañero. Agradezco que compartas tu posturas. Dentro del espectro de opiniones fuera de Cuba las hay variadas, sea como la que cito como tantas parecidas, como otras más benevolentes. No he percibido una crítica tan homogénea, aunque desde luego el debate está servido y todas las contribuciones con ánimo constructivo son más que bienvenidas. Un fuerte abrazo, compañero. Adelante!

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      1. Hola Rafalé. Es verdad que hay opiniones para todos los gustos. Pero una cosa son las opiniones y otra los hechos, la realidad. Te invito a que busques información sobre las UMAP, esos campos de trabajos forzados para la re-educación de homosexuales, religiosos, hippies…; sobre el caso Ochoa: narcotráfico y contrabando de diamantes y de marfil de la cúpula del ejercito cubano. Lee si puedes del desarrollo económico de Cuba antes del 59 y de como está la isla en la actualidad (sin culpar al embargo); de la supuesta democracia donde no puede existir un pensamiento diferente al del partido único. En fin, que hay demasiados hechos reales para desmontar el mito que la revolución cubana se hizo pensando en todos y para el bien de todos.
        Saluditos.

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      2. Buenas, compañero. Por supuesto la Revolución no es perfecta y tiene una crítica más que justificada por mil flancos, como la tienen las democracias liberales. Me pregunto si algunos de estos problemas no son intrínsecos al poder, sea del bando que sea. Por eso, en el caso de Cuba, ya que es una contraposición al modelo mayoritario, prefiero quedarme con las cosas interesantes y ponerlas en alza. Creo, humildemente, que la estrategia de afirmar que todo es un despropósito es errada. Un abrazo, compañero. Un placer debatir. Adelante!

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      3. Por supuesto, nada es perfecto en este mundo. Aquí en España, por ejemplo, el gobierno de Franco tampoco era perfecto (no todo era un despropósito); no existía democracia, no habían muchas libertades; estaba catalogado como una dictadura y Franco era un dictador. ¿Me equivoco? Para que España avanzara social y económicamente hubo que ponerle fin a esta dictadura (da igual la forma). Pues algo parecido que aquí con Franco pasa en Cuba desde el 59. Digo parecido porque en el caso cubano la situación económica es un desastre; y la represión y la falta de libertades de todo tipo es mucho peor. No se trata de que todo sea un despropósito para necesitar cambiar las cosas. Cuando las cosas funcionan mal para la mayoría deben ser cambiadas.

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  2. No amigo no viajaste al corazón de Cuba. Disculpas te ofrezco por catalogarte de ingenuidad. Nadas en la orilla de las olas de Cuba que no es lo mismo que nadar en lo profundo de lo cotidiano. Lo profundo está en su gente que te atrapa .Esa isla bonita donde vas y te queremos cómo eres sin y regresas porque es alucinante. Saludos cubanisticos ” Acere”

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