Música

Agur, Boni. Agur, Barricada.

Ayer conocimos la triste noticia de la pérdida del Boni, el que fuera voz poderosa de Barricada, mi grupo. Suelo imponerme la costumbre de no admirar a nadie vivo por miedo a una futura decepción, pero cuando empecé a escuchar Barricada no seguía ninguna norma. Por fortuna, la humildad y la entrega con las que el Boni esculpió su carrera mantuvieron intacta mi admiración y son hoy de agradecimiento mis palabras.

Al enterarme de la noticia, me puse a repasar discos, posters, revistas, fotos y momentos inolvidables que forjaron nuestra ‘Pasión por el ruido’. La relación no fue un flechazo instantáneo, pues mis oídos aún cándidos chocaban frente a las guitarras rasgadas y a los ritmos frenéticos que impregnaban los balazos de Barricada. Pero todo cambió cuando viví mi primera ‘Noche de rock&roll’ y me convertí en una suerte de ‘Animal caliente’, intercambiando sudor y empujones con desconocidos que bailaban ‘A toda velocidad’ al son de una banda que no concedía tregua ni cuartel al silencio.

Perdí la cuenta de las veces que nos vimos. ¿15, 20? En las fiestas de un pueblo de mala muerte o en la plaza de toros de Las Ventas; en un festival multitudinario o en un pinchazo por falta de difusión; con las últimas luces de la tarde o a punto de amanecer; recorriendo kilómetros sin rumbo o atravesando Otra noche sin dormir. Recuerdo una vez llegar a Gata de Gorgos —pueblo del norte de Alicante— y toparme con una marabunta de peludos que tras comprobar que lucía una casaca de Barricada se pusieron a tararear a pleno pulmón el ‘Sean bienvenidos’. En una época en la que no había teléfono móvil, la camaradería se producía en un fogonazo instantáneo.

Me vienen a la mente las letras tórridas de ‘Juegos ocultos’, ‘Haz lo que quieras’ o ‘Sólo quiero tu boca’, las cuales sonaban de fondo en las primeras metidas de mano y en los tímidos intercambios de fluidos. Como broche asistimos a los gritos de La tierra está sorda y a las direcciones que apuntaban las Flechas cardinales. Era una banda que siempre le gustaba enredar y dar una vuelta más de tuerca, que era capaz de renacer de sus cenizas e incendiar los escenarios durante más de tres horas seguidas a base de ‘Latidos y mordiscos’, como si aquellos navarros atesorasen la receta de la eterna juventud.

Un día de diciembre nos enteramos que Barricada se deshacía. La rabia y la impotencia me abordaban. Barricada no se podía romper, sus miembros estaban por encima de diferencias y disputas, pensaba. Nunca supe qué pasó, pero siempre tuve la sensación de que el papel del Boni era el de conciliar desde la discreción y la sencillez. Desde la separación mantuve la ilusión de un reencuentro, de viajar para volver a corear ‘Rojo’, ‘Lentejuelas’ o ‘El trompo’. Cuando vi en redes sociales que Barricada era trending topic, pensé que 2021 sería el año. Nunca sospeché que el ‘Peligroso animal de compañía’ nos acababa de dejar tras un par de años bramando contra el cáncer.

Una parte de mí se va en esos rugidos y punteos, alimentando un recuerdo que cada vez pesa más. Agur, Boni. Agur, compañero. Agur, Barricada.

22 comentarios sobre “Agur, Boni. Agur, Barricada.

  1. Lamento que por edad su música me queda un poco lejos, pero a la vista del entusiasmo con que la describes, estoy seguro que ha de ser buena música. Ahora que con internet se puede encontrar “casi” todo, me repongo conocerla, como homenaje al amigo de un amigo, y me sumo a tu agur.

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