Reseñas

Diario de un emigrante — Miguel Delibes

Mi última lectura del año pasado fue Diario de un emigrante. La ligereza de su formato me invitó a escogerla, así como una amistad respetuosa por Miguel Delibes que de tanto en tanto conviene celebrar. En un contexto donde vuelven a resurgir las voces que señalan a la inmigración como mal de nuestra sociedad, obras como la que nos ocupa nos recuerdan que algún día también nosotros fuimos emigrantes, si es que acaso alguna vez lo dejamos de ser, y que no existe garantía de que algún día tengamos que hacer las maletas.

Diario de un emigrante es la continuación de Diario de un cazador, el cual sería rematado cuarenta años más tarde por Diario de un jubilado. Antes de partir hacia Chile, donde Delibes había sido invitado a realizar una estancia con fines periodísticos, le entregaron una flamante copia del diario que relataba las andanzas del bedel cazador Lorenzo. Personaje y escritor hicieron tan buenas migas en el barco que el autor vallisoletano decidió que sería el propio Lorenzo el que relataría con su voz las peripecias del emigrante que su mente había empezado a darle forma.

Así pues, Delibes por boca de Lorenzo despedaza aquella leyenda de que los españolitos que hacían las américas conseguían amasar fortunas. Al llegar a Santiago, el personaje descubre que la realidad es mucho más penosa de la que le han hecho creer. Lorenzo es un personaje testarudo y orgullo y lo intenta de todas las maneras: por medio de un pariente, trabajar por cuenta ajena, montar un negocio y hasta buscar un golpe de suerte. El personaje de su mujer, Anita, también remueve los cimientos del pensamiento de Lorenzo, quien ve cómo ésta progresa trabajando por su cuenta, adquiere cierta independencia y sufre las sacudidas emocionales y la incertidumbre de un embarazo primerizo. Como un ritual melancólico, Lorenzo toma la escopeta y sale a cazar con una cuadrilla improvisada. Llama la atención la elasticidad del lenguaje de Lorenzo, quien conjuga coloquialismos, frases hechas y alguna que otra expresión gruesa con la influencia del acento local. Mientras tanto, el recuerdo de su tierra y su gente lo va envenenado lentamente. El presente tiene esa extraña capacidad de distorsionar el pasado.

Además de las similitudes existentes entre Delibes y Lorenzo, hay otro apunte bibliográfico de esta obra que merece ser comentado. No sólo Diario de un emigrante plasma las vivencias del escritor, sino que también aprovecharía la coyuntura para publicar un ejemplar de viajes que titularía Un novelista descubre América. De esta forma no es de extrañar que ambas obras compartan descripciones o algunos sucesos. Como el cerdo, el buen escritor tiene esa habilidad de aprovechar todos los elementos de cada una de sus hazañas. Lástima de la finitud del tiempo.

11 comentarios sobre “Diario de un emigrante — Miguel Delibes

    1. Gracias a ti por leerla. Supongo que los restos del colonialismo afloraron los sentimientos nacionalistas del Siglo XX. Y de aquellos barros, estos lodos. También la globalización o los medios para viajar/moverse han promovido los movimientos migrantes y todavía no haya un consenso sobre esta temática. Tendremos que lograrlo, no queda otra. Un abrazo, compañero. Adelante!

      Le gusta a 1 persona

  1. … tema escabroso donde los haya …me pilla casi de todo…lo mejor que nos puede ocurrir es no tener que abandonar el pais por razones de necesidad de. Si lo abandonas que sea para conocer, estudiar, disfrutar…me guata. Salud y saludos.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s