Reseñas

Malasanta – Antonio Tocornal

Si hay un autor con el que, además de leer, procuro embadurnarme de su estilo y su perspectiva ese es Antonio Tocornal. Debe ser que la cercanía que trasmite en persona y mediante redes ha propiciado la ilusión de que cualquier torpe aprendiz puede facturar algo parecido. No, no lo es. Lo más plausible es que, sin pretenderlo, el autor gaditano haya fundado algún tipo de movimiento en el que sus fervorosos adeptos nos maravillemos de sus hitos y de su creciente popularidad. Malasanta, Premio Felipe Trigo de novela y editado por Fundacion José Manuel Lara, es su quinta novela. En ella, además de ofrecer un muestrario excelso de narrativa pulida e imaginación prodigiosa, encauza la singularidad para lograr un retrato con un mensaje demoledor.

Seguir leyendo «Malasanta – Antonio Tocornal»
Reseñas

Las uvas de la ira — John Steinbeck

En un contexto corrompido por el egoísmo y la inversión del concepto de libertad, se hace imprescindible una reivindicación audaz de la solidaridad y el bien común. Aunque la literatura tenga un poder de transformación limitado, se me ocurren pocas obras que ejemplifiquen de una forma tan rotunda la necesidad de las mismas como lo hace Las uvas de la ira. Un clásico de la literatura universal que despertó mi curiosidad gracias a la camaradería del boca a boca entre colegas y que ahora se me antoja imprescindible. La novela de John Steinbeck supone una crítica certera a la deshumanización propiciada por el capitalismo extremo y cuyo mensaje es de rabiosa vigencia.

Seguir leyendo «Las uvas de la ira — John Steinbeck»
Reseñas

Los detectives salvajes — Roberto Bolaño

No acostumbro a leer libros excesivamente largos. Supongo que estará relacionado con la pereza que caracteriza mi genética o la inmediatez que imponen los tiempos. Tras leer un volumen mastodóntico, en general, me queda la sensación de que su autor se ha preocupado más por el lucimiento personal que por dotar a la historia de un entorno equilibrado. En determinadas casos, recuerdo innumerables e increíbles vericuetos conformando un brillante relleno para concluir con prisas y con la duda de si el autor ha abusado de mi confianza. Con mis ritmos de lectura, una novela de setecientas páginas puede llevarme varias semanas, lo que implica una convivencia estrecha con sus protagonistas en el autobús camino del trabajo, en momentos íntimos o en el preludio del sueño. Un libro largo es como un amor de verano, en el que hay suficiente espacio para saber si éste será para toda la vida o si los primeros fríos lo enterrarán en el olvido.

Seguir leyendo «Los detectives salvajes — Roberto Bolaño»
Reseñas

Poeta chileno — Alejandro Zambra

Los escritores son seres de una loable generosidad. Las ínfulas, los logros, los fracasos, la vanidad, las rivalidades y la mirada con la que cada uno transcribe la vida son elementos fecundos para la confección de historias. De entre todos los autores, los poetas destacan por su altruismo y compromiso con la sátira. En una narración perspicaz con toques de humor y sensibilidad literaria, Poeta chileno retrata el oficio y la afición a la escritura bajo las particularidades que ofrece el contexto social de Chile. Una lectura que captó mi atención por la notable repercusión generada entre la comunidad de escritores y de la que ningún escritor con ínfulas debe dejar pasar.

Seguir leyendo «Poeta chileno — Alejandro Zambra»
Reseñas

Trigo limpio — Juan Manuel Gil

No soy amigo de listas del tipo “los mejores rebuznos del año”, “los bostezos más plásticos de 2021” o “los amortajamientos con mayor fantasía del milenio”. Odio la necesidad de catalogar los recuerdos como si fueran utensilios de cocina e intuyo trampas en el proceder de mi memoria. Sin embargo, si tuviera que esbozar un recopilatorio con las lecturas que más he disfrutado este año, sin duda incluiría Trigo limpio de Juan Manuel Gil. Una obra fascinante que resquebraja moldes formales, juega magistralmente con los límites del papel narrativo y teje una relación estrecha con el lector, como si te reunieras con un amigo al que hace años que no ves para ponerte al día. Mimbres que han merecido el reconocimiento del prestigioso Premio Biblioteca Breve y la consecuente publicación en la editorial Seix Barral.

Seguir leyendo «Trigo limpio — Juan Manuel Gil»
Reseñas

A sangre fría — Truman Capote

En mi incierta contienda contra la ignorancia, he decidido adentrarme en la obra de uno de los grandes de la literatura universal: Truman Capote. Lo he hecho sin ambages, decantándome por A sangre fría, la célebre novela que, en clave de reportaje literario, narra los asesinatos reales en el seno de la familia Clutter. Una obra que además de sus exquisitas descripciones y la rigurosidad de la reconstrucción, de los hechos destaca por un fiel retrato de la sociedad norteamericana y profundiza en la motivación que hay detrás de un asesinato. Una buena muestra de lo necesario que es entender el mal para acariciar la verdad.

Seguir leyendo «A sangre fría — Truman Capote»
Reseñas

El desierto de los tártaros — Dino Buzzati

Supongo que hay un momento de toda existencia en que cabe plantearse cuál es el rumbo. En la mayoría de casos no hay respuesta, si acaso una mera ilusión que la suplante con solvencia. Algunos, consciente o inconscientemente, se esquivan a sí mismos y tratan de correr sin mirar atrás. Es comprensible abrazarse a la anestesia producida por la pasividad y la indiferencia, pues con tan sólo mentarla te lanza a un abismo infinito y angustioso. Vengo observando que, consumida la juventud y obligados a caminar sin guías, el enfrentamiento a nuestra propia existencia es capaz de asfixiar. En medio de esta vorágine, he leído El desierto de los tártaros de Dino Buzzati, un auténtico bofetón de realidad en forma de fina metáfora.

Seguir leyendo «El desierto de los tártaros — Dino Buzzati»
Cuba · Reseñas

Cien botellas en una pared — Ena Lucía Portela

Los caminos de palabras me llevan y me traen de Cuba por caprichos de una brújula desbaratada. Estas dos últimas semanas mi trayecto del cercanías ha hecho parada en el emblemático barrio del Vedado y sobre la cómoda de la cama ha aparecido un trago de ron Havana al que invitaba la escritora habanera Lucía Portela con su Cien botellas en una pared. Una lectura que he descubierto por recomendación del acere Mario Ansiepe, quien me indicó acertadamente que hay literatura cubana más allá de Alejo Carpentier, Guillermo Cabrera Infante o Leonardo Padura.

Seguir leyendo «Cien botellas en una pared — Ena Lucía Portela»
Reseñas

Frankenstein o el moderno Prometeo – Mary Shelley

Ser ignorante tiene sus ventajas. Además del sosiego que aporta, en ocasiones te brinda algunas sorpresas. Entre los diferentes tentáculos por los que se extiende mi propia ignorancia, el ámbito cinematográfico y la literatura son de los más alargados. Especialmente, cuando se trata de obras clásicas. En mi firme propósito de limar dichos tentáculos, y también dejar de perder el tiempo viendo vídeos de carreras de caracoles, me dispuse a leer Frankenstein o el moderno Prometeo, escrito a comienzos de Siglo XIX por Mary Shelley. El no disponer de referencias de sus diferentes adaptaciones al cine y la televisión me ha permitido maravillarme de una historia asombrosa.

Seguir leyendo «Frankenstein o el moderno Prometeo – Mary Shelley»
Reseñas

La forja – Arturo Barea

Penúltima lectura del año dedicada a La forja de Arturo Barea. Junto a La ruta y La llama forman la trilogía de La forja de un rebelde, un enclave en formato autobiográfico que sirve de escenario para situar el contexto social y político de España a comienzos de siglo XX. Una obra que hasta hace bien poco no había oído nombrar y que durante años estuvo censurada y después abandonada, reducida a un fetiche de los círculos de izquierda, añadiendo más fuego a la idea de que la historia la escriben los vencedores.

Seguir leyendo «La forja – Arturo Barea»
Reseñas

La peste — Albert Camus

A comienzos de pandemia, lectores y medios evocaron La peste por sus demoledoras reminiscencias con la actualidad. De hecho, en aquellas semanas editoriales y dueños de los derechos de Albert Camus se frotaban las manos, al ver al clásico entre los primeros puestos de los libros más vendidos. Tuve la tentación de emprender su lectura en los días de mayor desconcierto, pero afortunadamente esperé a este momento de calma entre olas para que la realidad no arruinara la literatura. Es imposible no sentirse interpelado leyendo la novela, pero mi salud mental agradece no haberle echado más leña al confinamiento e iluminar unos días de playa en Canarias.

Seguir leyendo «La peste — Albert Camus»
Cuba · Reseñas

Viaje al corazón de Cuba y La red Avispa

Una de mis aficiones es confrontar mis creencias hasta el extremo. Si la ciencia exacta ofrece verdades precisas, las cuales pueden ser complementadas o profundizadas, la historia se presenta como un animal salvaje al que pocos pueden domeñar. En caso de temáticas contemporáneas enredadas con menesteres políticos, sociales o económicos, la bestia permanecerá indómita para siempre. Una de esas historias que no conoce jaulas es la de Cuba, lugar que tuve la oportunidad de visitar hace un par de años y sobre la que he escrito en alguna ocasión, cuyos entresijos fascinan y, aun imposible entender en su conjunto, me acerco a ella como un intrépido explorador. La existencia de dos relatos enfrentados y polarizados exige una reposada confrontación y sugiere que la perspectiva más cercana a la realidad se debe encontrar en algún remoto punto aún por descubrir.

Conocido grosso modo el sentir de los medios y autores provenientes de la isla bella, me decanté en esta ocasión por acercarme a la versión externa. Con este propósito y con una dosis de casualidad me embarqué en la lectura de Viaje al corazón de Cuba, del cubano Carlos Alberto Montaner, y en el visionado de La Red Avispa, dirigido por el francés Olivier Assayas y flamantemente estrenada por Netflix.

Seguir leyendo «Viaje al corazón de Cuba y La red Avispa»
Reseñas

Sapiens: De animales a dioses – Yuval Noah Harari

A comienzos de la cuarentena llegó a mis manos dos artículos rebosantes de lucidez. Uno conjeturaba acerca del mundo que quedaría tras la pandemia y el otro se centraba en la falta de liderazgo global que ésta había desenmascarado. Guardé ambos artículos en una carpeta a la que llamo confrontación, donde además de ampliar conocimientos, trato de debatir mis exiguas convicciones. En aquellos textos encontré algo de lo que adolecen la mayoría de análisis de nuestro tiempo: perspectiva y rigor. El punto de vista del autor conjugaba conocimientos en historia, biología, economía y política. Además, la forma de expresarla era tan clara y tan rotunda, que a duras penas se podía poner en cuestión más allá de algunas puntualizaciones.

Seguir leyendo «Sapiens: De animales a dioses – Yuval Noah Harari»
Reseñas

Rizzoli: La vera storia di una grande famiglia italiana

En el 75 aniversario de su liberación del fascismo, echo de menos a mi amada Italia. Dos semanas después de dejar sus contradicciones, la inmensidad de su cultura y su paulatina decadencia, la literatura me acerca a su historia contemporánea. Momentos antes de dejar Calabria, di un pequeño paseo por su aeropuerto fantasma. Allí encontré un quiosco, cuyo tendero contaba con resignación que abría sin clientes. De una pila de libros amontonados entre golosinas y periódicos, pedí recomendación mientras la megafonía apremiaba a dirigirme urgentemente al embarque. El argumento de que al padre del amable vendedor le había encantado me convenció para comprar la sugerencia.

Seguir leyendo «Rizzoli: La vera storia di una grande famiglia italiana»
Reseñas

Los Asesinos Del Emperador – Santiago Posteguillo

No podía ser en otro sitio que en Roma donde finalizara Los Asesinos Del Emperador, una lectura que me ha ocupado un total de siete meses. No es para menos, ya que la novela narra de forma extensa la caída de la dinastía Flavia que daría paso a la subida al trono de Trajano, el primer emperador hispánico de Roma. La firma es de Santiago Posteguillo, encargado de mezclar, sin grandes alardes literarios, la rigurosidad de los acontecimientos y la maraña de entresijos sentimentales dentro y fuera de palacio con cierta fantasía. Así pues, nos encontramos ante una obra histórica entretenida y atractiva para el público de masas.

 
El autor, profesor titular de la Universidad Jaume I de Castellón, se dio a conocer en el entorno literario allá por el año 2006 con su trilogía dedicada a Escipión el Africano: un importante general y político romano, del que se cree que fue capaz de vencer al ejército cartaginés comandado por Aníbal Barca, y hacer que Cartago se rindiera a Roma después de la Segunda Guerra Púnica. Tras saltar un período más trascendental de Roma en cuanto a historia y literatura se refiere, en el que sobresalen las figuras de Julio César, Marco Antonio, Augusto, Calígula o Claudio; Santiago Posteguillo emprende en 2011 una nueva trilogía, acerca de la figura de Marco Ulpio Trajano, con Los Asesinos Del Emperador, prolongada por Circo Máximo en 2013 y con una última entrega en fase final de su redacción.
 
El libro nos remonta a finales del Siglo I d.C., instantes antes de que la conspiración contra Domiciano, emperador de Roma, se ejecute. Después de dar una perspectiva social y política de un imperio resquebrajado debido al paranoico mandato de su emperador, la trama regresa al agitado reinado de Nerón, rememorando su célebre incendio, en el 63 d.C., para motivar minuciosamente la conjura citada. Entre tanto, la inestabilidad se cierne sobre Roma: las guerras civiles desangran el poder del imperio y ninguno de los fugaces emperadores–Galba, Otón y Vitelio– es capaz de poner cordura hasta la llegada de la dinastía Flavia al poder, con Vespasiano primero, su hijo Tito después y el despiadado Domiciano por último.
 
La narración entrelaza diversos sucesos aislados en tiempo y espacio que paulatinamente se ensamblan como piezas de un puzle casi perfecto. Cabe destacar la inclusión de la construcción del Coliseo y su posterior reforma, la persecución a los primeros cristianos, el desgraciado devenir de gladiadores, la existencia de gladiadoras, el costoso asedio a Jerusalén y las batallas en la frontera del Imperio con Britania, Germania, el Danubio o Partia. Es en la faceta bélica, entre otras, donde se aprecia el gusto por el detalle y el rigor de la obra, lo cual conduce, en ocasiones, al letargo. Una muestra sobre la conquista de Jerusalén:
 
Las maderas de la rampa crujían al sostener el tremendo peso de un ariete montado sobre gigantescas ruedas y el peso de una monumental torre de asedio que le seguía, con dos escorpiones instalados en su último piso, toda ella llena de arqueros, legionarios y auxiliares armados con flechas, lanzas y protegidos por sus grandes escudos rectangulares y cóncavos. Las maderas crujían y los clavos que la sostenían se tensaban hasta lo indecible, pero los ingenieros romanos lo tenían todo calculado con exactitud y, además, ya llevaban varias rampas construidas para la conquista de los muros exteriores de la ciudad. […]
Trajano empezó a subir por la rampa, pero, de pronto, cuando sólo llevaba —en esta ocasión para su fortuna— una decena de pasos sobre aquellas vigas de madera, los crujidos de la base de la rampa se transformaron en un ensordecedor estruendo y lo inimaginable, lo imposible, lo que nunca antes había ocurrido, aconteció: Trajano perdió el equilibrio porque la base que le sustentaba parecía moverse sola, y en su caída contempló cómo el gigantesco ariete y la inmensa torre de asedio se venían abajo, en pie aún, pero hundiéndose en una maraña brutal de madera que se deshacía en su base y se desplomaba, no hasta caer en el suelo sobre el que se había levantado, sino aún más, hundiéndose torre y ariete y arqueros y escorpiones y auxiliares y legionarios en las profundidades de un inabarcable agujero que lo engullía absolutamente todo, como si el dios Vulcano hubiera decidido emerger a la superficie de la tierra por aquel punto y todo a su alrededor se deshiciera en un océano de astillas, gritos y sangre.
 
La parte central de la obra es monopolizada por el ascenso al poder de Domiciano, a costa de dejar morir a su hermano Tito, y el progresivo desarrollo de su demencia durante su reinado. El paso de las páginas muestra su carácter calculador, sanguinario y profundamente maniaco que sumiría en la completa ruina al pueblo romano. Su victoria en la frontera del Rin, a causa del fortuito deshielo de sus aguas, elevaría su consideración hasta Dominus et Deus, lo cual avivaría la conspiración contra su persona. Su relación con Domicia Longina, su mujer, con la que concebiría un hijo que después dejaría morir, deja entrever la cúspide de su crueldad, tal y como ilustran sus palabras:
 
Sé que para ti la vida es ahora sólo sufrimiento: tu padre muerto, tu madre muerta, tu hermana muerta, tu antiguo marido muerto, Tito recién fallecido y tu hijo muerto también. No tienes nada ni nadie por lo que vivir, por eso quiero que vivas, pero en condiciones en las que ni puedas matarte ni puedas volver a humillarme. Sólo quiero que vivas, que sufras, que maldigas cada nuevo amanecer”.
 
Fuera de los vaivenes de la capital, la obra nos acerca a la infancia de Trajano en Itálica, la esmerada educación en cuestiones políticas y militares que recibió de su padre –senador de Roma y gobernador de provincias–, su homosexualidad, su destreza para salvar conspiraciones, la admiración por parte de sus ejércitos y un infatigable sentido de la fidelidad y del trabajo. Resulta clarividente la posición impasible que Trajano adopta al enterarse de la muerte de Nerva, efímero sucesor de Domiciano.
 
Allí, envuelto en una maraña de ingenieros, arquitectos y oficiales, revisando planos expuestos sobre el suelo, estaba su tío, agachado, con las sandalias cubiertas de barro y las manos sucias por haber estado excavando con sus propios dedos para extraer tierra y examinar así el punto por donde era más factible culminar la construcción de los muros que marcaban el fin del mundo. […]
—¿Y bien? —preguntó sin ni siquiera un saludo.
Había sido interrumpido en su trabajo. Más valía que la causa fuera de suficiente importancia. […]
—Nerva ha muerto, tío —dijo con satisfacción Adriano—. Eres el emperador de Roma, Imperator Caesar. Nerva ha muerto —repitió Adriano ante la aparente indiferencia o frialdad, no sabía bien de qué se trataba, de su tío.
Trajano pidió una sella que trajeron con rapidez y el legatus, gobernador, senador y César se sentó. Sólo entonces, después de cruzar su mirada con los ojos muy abiertos de Longino y Quieto, que se encontraban a su lado y que estaban asimilando aquel mensaje, se dirigió Trajano a su sobrino.
—Nerva fue un buen emperador; el Senado le deificará pronto. Estás hablando de un dios, sobrino, de un dios. Deberías mostrar más respeto”.
Además, Los Asesinos Del Emperador no escatima esfuerzos en escenas sobrecogedoras, imágenes cruentas y tibias pinceladas de erotismo. A destacar el martirio sufrido por San Juan, siendo éste introducido en una balsa de aceite hirviendo; las luchas a muerte entre gladiadores; o la siguiente, en la que dos prostitutas tienen sexo con un león:
—Ponte a cuatro patas y quédate quieta. Es tu única oportunidad —le dijo con una voz oscura como la noche. La muchacha, aterrada, temblando, obedeció sin saber qué otra cosa podía hacer. Seguía atada por las piernas y no podía huir.
[…]El león se acercó a la muchacha que estaba a cuatro patas y empezó a olerla. Su miembro se excitaba cada vez más. Carpophorus había cogido la antorcha y se alejaba unos pasos. El público, enfervorecido, entusiasmado por el interés sexual del animal por la joven, empezó a aclamar al bestiarius, que miró de nuevo al podio imperial y comprobó que el mismísimo emperador estaba absorto por el espectáculo. Todo estaba saliendo mejor de lo que esperaba. En ese momento la fiera, incapaz de satisfacer su ansia con la pequeña joven, sintió quizá que debía hacer lo que hacía con las leonas en la selva y mordió a la muchacha por el cabello en un intento por sujetarla. El mordisco fue brutal y la joven, incluso amordazada, desgarró el anfiteatro con el más horrible de los gritos ahogados que se hubiera oído allí en mucho tiempo. La fiera, con una fuerza brutal, zarandeó el cuerpo de la muchacha que, con los ojos en blanco, agonizaba ya musitando sólo gemidos de horror.”.
 
En su narración, Posteguillo esboza un estilo sencillo, con fórmulas automáticas y en ciertos pasajes simplonas. Es claro que el verdadero interés de la obra es su historia, reforzada por su meritoria estructura, pero esta  capitulación ante la escritura resta brillantez y dinamismo. Por otro lado, el narrador se muestra excesivamente celoso y guía a la hora de enlazar argumentos, clarificando detalles evidentes. Como contrapunto, despunta la labor en los diálogos que resultan muy cercanos y directos.
 
De esta forma, por la solidez y amplitud de su entramado, Los Asesinos Del Emperadores una obra apropiada para introducirse en un período trepidante que ha sido sistemáticamente obviado. Eso sí, no busquen en él una reinvención de la literatura si no quieren llevarse una decepción. Y ármense de paciencia: no es una obra apta para personas que sufren dolores de espalda.
 
 
———————————————-
Ficha Técnica:
Título: Los Asesinos Del Emperador.
Autor: Santiago Posteguillo.
Páginas: 1185.
Editado por: Planeta.
Año de publicación: 2013.
Comprar
Web