Microrrelatos

Fauna salvaje

Las gaviotas me observan de reojo. Son conscientes de que soy un extraño en su territorio. Sobrevuelan el mar aprovechando las corrientes de aire en búsqueda de alimento. Apenas se observan peces en la orilla. Repentinamente graznan y con disimulo se van acercando hacia mi posición. Con temor de convertirme en su presa, les pregunto qué piensan comer. Entonces, el líder de la bandada, el más longevo de todas las aves, me acerca unas monedas. Amablemente, pide que me acerque al chiringuito y les traiga papas fritas y cola fresca. La fauna salvaje ya no es lo que era.